10% DE TUS COMPRAS SON POR EL PLANETA
post_walk

MI CAMINO ZERO WASTE

Hola! Me llamo Andrea soy la creadora de Suyana Tienda Zero Waste y la fundadora de PlastiCo. Project. Hoy quiero contarles el inicio de mi camino zero waste, las razones que me motivaron a cambiar mi estilo de vida y como ha sido mi proceso estos primeros 3 años.

Todo inicio por mi innato amor hacia la naturaleza, vengo de una familia donde mis padres siempre promovieron el respeto y aprecio hacia todo lo que esta vivo en nuestro planeta. Recuerdo como una de mis primeras memorias ver un amanecer junto a mi padre, que me explicaba lo agradecidos que debemos estar como seres humanos por el hecho de poder respirar aire puro, poder ver nuestras montañas con nevados y escuchar los pájaros cantar libremente, y así, un sin fin de encuentros con la naturaleza que tuve gracias a mis padres.

Claro, en ese momento con 6 años de edad valore muy poco estas palabras, sin embargo, años más tarde cuando estaba viviendo en el Reino Unido empezaba a sentir el peso de el sistema capitalista, extractivista y consumista que me rodeaba. Fue ahí cuando las memorias de mi infancia volvieron a mi mente y las palabras de mi padre empezaron a cobrar sentido. Agradezco infinitamente este proceso ya que fue el motor que me empujo a dedicar mi carrera a la conservación ambiental, a ser activista por los derechos de la naturaleza, a adoptar un estilo de vida sustentable y a emprender mis propios proyectos.

Desde muy temprano mi carrera se enfoco en el tema de la basura, trabaje en campañas educativas sobre el impacto de los plásticos en nuestro entorno, fui parte de varias consultorías en temas de gestión de residuos y reciclaje inclusivo, y también trabaje en proyectos enfocados en la protección de los océanos, fue en este ultimo donde descubrí una de mis grandes paciones: bucear.

Al practicar este deporte comencé a entender verdaderamente la vulnerabilidad del ecosistema marino, y recuerdo que en una de las inmersiones que realice pude observar plásticos flotando en este ecosistema, recuerdo también el sentimiento de culpa que sentí ya que pude reconocer cada uno de los artículos que se encontraba allí, y de repente ese inmenso océano se convirtió en un mar de lagrimas a través de mi visor. Hasta ahora cuando pienso en ellos se me hace el corazón pequeño, ese fue el momento en el que la crisis de la basura se convirtió mucho mas que un problema que conocía técnicamente y en el cual trabaja a diario, se convirtió en un conflicto personal y la razón por la cual decidí tomar responsabilidad de mis actos y formas de consumo y cambiarlo, sin esperar ni un minuto más. 

Los cambios no fueron fáciles, en ese entonces pedir una bebida sin sorbete o en mi propio termo era una locura y un conflicto en cada lugar, llevar mis propias fundas al supermercado era un motivo de risa para casi todas las personas que tenia a mi entorno. Pero a pesar de todo, esos pequeños cambios me hacían sentir bien en mi día a día, finalmente sentía que mi vida se alineaba y que mis actos con mis valores estaban en equilibrio, así que decidí seguir. Poco a poco fui cambiando los productos que compraba, siempre preguntándome de donde vienen y si realmente los necesito, y poco a poco también comencé a conocer a algunas personas que habían optado por este estilo de vida y al escuchar sus historias reafirme que estábamos haciendo lo correcto, que no era necesario esperar a que nuestro entorno cambie para hacer cambios, sino que estos cambios podían iniciar desde nosotros. 

Un año y medio después de optar por estos cambios realicé una evaluación interna en mi casa donde junto a mi familia verificamos que reduje mi basura a un 80% y mis gastos un 20%. De esta forma confirme que este estilo de vida no era solamente amigable con el medio ambiente sino también amigable con mi economía. Aparte de esto después de 3 años puedo asegurar que vivir generando la menor cantidad de basura es posible, simplemente se necesita compromiso, organización y las ganas de cuidar nuestro planeta. 

comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email